En una búsqueda inesperada, cazadores de fósiles han descubierto un cráneo homínido de casi 3,8 millones de años. Este espécimen inesperado arroja una luz sobre los primeros miembros de la familia evolutiva humana, poca conocidas.

El cráneo de África Oriental, que apareció en el sitio Woranso-Mille de Etiopía, ha sido clasificado como Australopithecus anamensis. Es la especie más antigua conocida en un género homínido.

El cráneo, que es ligeramente más grande que el puño de un humano adulto moderno, también incluye el primer ejemplo de una caja cerebral.


Hasta ahora, los fósiles de anamensis consistían solo en mandíbulas superiores e inferiores parciales, dientes aislados, un fragmento de caja cerebral y algunos huesos de la parte inferior del cuerpo. Esos especímenes, previamente desenterrados en Kenia y Etiopía, datan de hace entre 4,2 millones y 3,9 millones de años.

Un descubrimiento en un sitio desértico etíope de un cráneo de Australopithecus anamensis de 3.8 millones de años de antigüedad casi completo permite a los investigadores reconstruir cómo era el individuo antiguo.

Un gran grupo de A. anamensis podría haberse aislado de sus compañeros de especie y luego evolucionar a una versión temprana de A. afarensis.

Conoce un cráneo de 3.8 millones de años


En una búsqueda inesperada, cazadores de fósiles han descubierto un cráneo homínido de casi 3,8 millones de años. Este espécimen inesperado arroja una luz sobre los primeros miembros de la familia evolutiva humana, poca conocidas.

El cráneo de África Oriental, que apareció en el sitio Woranso-Mille de Etiopía, ha sido clasificado como Australopithecus anamensis. Es la especie más antigua conocida en un género homínido.

El cráneo, que es ligeramente más grande que el puño de un humano adulto moderno, también incluye el primer ejemplo de una caja cerebral.


Hasta ahora, los fósiles de anamensis consistían solo en mandíbulas superiores e inferiores parciales, dientes aislados, un fragmento de caja cerebral y algunos huesos de la parte inferior del cuerpo. Esos especímenes, previamente desenterrados en Kenia y Etiopía, datan de hace entre 4,2 millones y 3,9 millones de años.

Un descubrimiento en un sitio desértico etíope de un cráneo de Australopithecus anamensis de 3.8 millones de años de antigüedad casi completo permite a los investigadores reconstruir cómo era el individuo antiguo.

Un gran grupo de A. anamensis podría haberse aislado de sus compañeros de especie y luego evolucionar a una versión temprana de A. afarensis.